sábado, 7 de enero de 2017

Diseñando la mejor piscina para mí

Parece una tarea sencilla: visualizamos el patio de nuestro hogar, pensamos en qué piscina nos gustaría tener para refrescarnos durante el verano, ¡y listo! Sin embargo, diseñar la piscina correcta puede ser una tarea mucho más difícil de lo que parece. Por eso, en este artículo hablaremos acerca de qué debemos tener en cuenta a la hora de diseñar nuestra piscina ideal.

¿Qué debo saber para conseguir la piscina perfecta?

En realidad, diseñar una buena piscina no es una tarea que cuente con una lista de normas y reglas a seguir, que nos garanticen los mejores resultados. Se trata de visualizar correctamente el espacio con que contamos y los deseos que tengamos sobre el nuevo proyecto: la piscina. Y no te olvides de un detalle fundamental, el uso de pergolas bioclimaticas se volvió un "deber" para cualquier lugar de ocio actual

Optimizar el espacio

El primer consejo que podríamos dar, es el de aprovechar y optimizar al máximo los espacios exteriores del hogar. Si bien es cierto que podemos elegir un diseño de piscina y colocarlo, es importante – a largo plazo – que este no desentone ni perjudique la utilización del resto del terreno.

Una de las formas de piscinas más elegidas por las personas que cuentan con espacios exteriores un tanto reducidos (pero que últimamente ha sido también muy elegida en los casos de ambientes amplios), es la forma en L. Podríamos decir que este tipo de forma se adapta perfectamente a casi cualquier tipo de fondo exterior.

Por otro lado, es importante que, a la hora de colocar una piscina, ésta quede integrada dentro de su entorno. Esto se debe, esencialmente, a que si ello no ocurre, es posible que al tiempo nos aburramos que la piscina desentone y eso nos descontente.

Tener en cuenta la permanencia y durabilidad

La permanencia es otro de los factores fundamentales a analizar a la hora de elegir una piscina. Muchas veces, las personas se mudan temporalmente – o por plazos no demasiado extendidos de tiempo – a una casa y, si bien desean tener una piscina durante su estancia allí, no les resulta conveniente colocar piscinas empotradas. Generalmente, en estos casos, tienden a utilizarse piscinas altas, que resultan mucho más fáciles y rápidas de colocar, como así también menos invasivas para el entorno.

Por el contrario, en los casos en los que se proyecte o visualice una estancia más prolongada, es posible que acabe resultando conveniente una piscina permanente. Por lo general, las piscinas que son catalogadas como permanentes o semi – permanentes, son aquellas que cuentan con una estructura integrada. Es importante tener en cuenta que la colocación de una piscina de este tipo requiere de una gran planificación y una serie de permisos para la construcción.

En lo que respecta a costos económicos, las piscinas altas tienden a ser mucho más asequibles que las de estructura integrada. Esto se debe, además, a que las primeras no requieren necesariamente de la ayuda de un diseñador particular para su instalación, sino que pueden ser instaladas por los mismos dueños del hogar. A su vez, otra de las ventajas de este tipo de piscina tiene que ver con su mayor capacidad de almacenamiento. Sin embargo – y como mencionábamos con anterioridad – las piscinas que son de estructura integrada son las que cuentan con una mayor perdurabilidad, al tiempo que pueden acabar representando una buena inversión, en una sola vez, para personas cuyos proyectos de vida se encuentren asentados en el sitio de instalación.

¡Cuidado con el mantenimiento!

Sean de estructura integrada o altas, todas las piscinas requieren de adecuados niveles de cuidados y mantenimiento. Las condiciones en que se encuentre el agua que yace en su interior deben ser analizadas diariamente, de modo de que su utilización no genere perjuicio alguno. Por ello, mantener una estricta rutina de limpieza es fundamental para poder disfrutar con tranquilidad de la piscina.

¿Piscina empotrada o piscina elevada?

Esta puede ser, en definitiva, una de las preguntas más difíciles de responder al momento de diseñar o elegir la mejor piscina para cada caso.

Piscinas empotradas

Una de las ventajas de las piscinas empotradas, tiene que ver con su alta capacidad de integración al paisaje del ambiente. Al mismo tiempo, por lo general, tienden a contar con tamaños un tanto mayores a las piscinas en alturas, lo que permite mantener la opción de obtener de la piscina, también, un espacio de recreación.

Debido a su estructura fija e integrada, la colocación de una piscina fija debe ser correctamente supervisada, estudiando, además, las condiciones del suelo de inserción, de modo de garantizar que su instalación no pueda ser perjudicial para el entorno. Tenes que tener en cuenta que el costo de una piscina de este estilo es elevado e implica el uso de grandes máquinas cómo grúas y retroexcavadoras, cuyos alquileres son costosos y necesitan mano de obra calificada.

Si bien las piscinas empotradas son de las más elegidas, es importante recordar que su mantenimiento tiende a requerir mucho más trabajo que el de una piscina elevada.

Piscinas elevadas

Si bien resultan mucho más visibles cuando son colocadas en el espacio exterior, las piscinas elevadas brindan una solución un tanto más flexible para las personas que deciden optar por una piscina temporal.

Por lo general, las piscinas elevadas tienden a generar un impacto mucho menor en el medio ambiente y no se requiere de permisos o controles específicos al momento de efectuar su instalación.

Diseñar la mejor piscina para cada caso en particular puede representar una tarea sumamente ardua y difícil. Sin embargo, teniendo en cuenta y analizando los factores mencionados con anterioridad, seguro lograrás descubrir cuál es el tipo ideal de piscina para vos, para tu familia, para tu vida y tu futuro.

Y vos, ¿ya tenés la piscina de tus sueños?

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